Crónica de un cambio

A pesar de que hoy cumplo una semana ya de haber llegado a mi nuevo destino, hay cosas que compartir y aquí van.

Parte 1: Despedida y llegada

Pues sí, el día prometido llegó y era momento de dejar la zona de confort e ir al nuevo reto. La mudanza llegó antes de lo previsto (unos 15 min antes) para confirmar las cosas y la logistica. Después que los cargadores dejaran los pulmones en el tercer piso (vivía en el 5to), al ver lo poco que era, no lo creyeron posible y mas porque se pidió un camión para 90m2 el cual todas mis cosas no ocuparon ni ¼ del camión.

El acarreo no tardó mas que 45 min, y era momento de partir. Sentí un nudo en la garganta al tener que dejar el que fuera mi hogar por el último año y cuatro meses, pero era inevitable. Bajé, dí un último vistazo y al camión de la mudanza.

Me dio pesar no poderme despedir del dueño del gym y del entrenador que me había estado monitoreando, pero el tiempo me comió y el saludo quedó solo como una buena intención.

Ya arriba del camión, había que tomar camino, destino: Celaya Gto, la cuna de la cajeta.

Durante dos horas y fracción viaje junto al conductor de la mudanza en un pequeño “raod trip”, bajamos a almorzar en un merendero, rico pero muy grasoso para mis estándares ya, y en poco tiempo llegamos a mi nueva casa.

Parte 2:  La casa

Mi nuevo departamento se encuentra en un residencial muy cuco en la parte “nueva” de Celaya, pasando las vías del tren que rodea a la “vieja Celaya”. Los departamentos están rodeados de árboles y flores de bugambilias, y es un lugar muy callado, lo cual me agradó bastante.

Esta vez vivo en un segundo piso y la mudanza no tardó mucho en realizarse, mudanza que pagó la empresa y que bueno porque fueron como 10 mil pesos, los cuales obvio no tenia como tal.

Todo terminó como a las 2 y yo tenía cita en la empresa para firmar el contrato a las 4:30, asi que fui primeramente a ver mi contrato de internet, el cual me rechazaron porque mi IFE está vencida… pero bueno. Después fui al super (que está a 5 cuadras) por algo de comer y para desayunar al día siguiente, pero típico tienes prisa y todo mundo se tarda. Comi en 10 min y era momento de correr. Regresé a casa, me cambié y vámonos. Tomé un taxi y al llegar a la oficina donde tenía que firmar… me doy cuenta que está a 4 cuadras de donde vivo… y para eso ocupé taxi. En fin, firmé, regresé caminando y de paso me inscribí al gym que está a la vuelta de mi casa.  

Ese día realmente estuve en mi casa en paz, hasta después del gym, claro eran como las 10pm pero hasta el día siguiente ya la pude disfrutar.

Parte 3: El pueblo

Estando aquí me siento en un punto entre León y Silent Hill. Igual de despoblado que Silent Hill pero con mas opciones como en León (aunque no demasiadas). Mi fin de semana se limitó a terminar de desempacar, ir al super y hacer investigación de campo. Lo bueno es que aquí todo está relativamente cerca y no batallo tanto.

Gym: Una cuadra

Farmacia y OXXO: cuadra y media (casi junto al gym)

Hospital/Clinica particular: Una cuadra (junto al gym)

Lavandería: Cuadra y media

Super: 5 cuadras. Aunque la verdad prefiero ir a otro que está mas lejos porque en este no tiene mucho surtido

Cerca de la casa hay una avenida con muchos comercios, incluso si sigo por esa calle llego al centro. Dentro de los comercios hay un cruce de caminos donde se encuentran muchos baresitos que se ven bastante bien, no soy mucho de tomar pero es bueno saberlo, ah por cierto, el fraccionamiento está junto a un centro nocturno/bar (no antro) y mi desde mi ventana se ve.

Un poco mas lejos sobre la avenida se encuentra un Starbucks, uno de los dos del pueblo, el cual caminando haré unos 15 min.

Cines ya quedan mas lejos, ahí si debo tomar taxi pero bueno, asi me paseo.

Parte 4: El nuevo trabajo

Las vacaciones terminaron y el lunes debía presentarme al nuevo trabajo el cual me hizo moverme de León (y para bien). Fue algo dificil levantarme temprano pues llevaba mas de un mes que no lo hacía.

Desde ese momento me empecé a sentir como cuando estuve en Japón, ya que el primer fin fue diferente y al día siguiente a la cruel realidad. Cabe destacar que ese sentimiento de Japón ha seguido durante toda la semana y más adelante dire porque.

Tuve que llegar en taxi debido a que al ser el primer día no podía tomar el transporte de la empresa, (por cierto la parada donde lo tomo está a: dos cuadras de casa). Total, llegué como 7:40 y la aventura comenzó. Y por cierto… llamemos a la empresa La Gran H.

Me recibe el de RH que me contactó desde un principio y la inducción la ibamos a tomar otros 4 traductores, todos ellos japoneses, con la diferencia que ellos estan por tiempo muy determinado, de 2 semanas a tres meses como máximo. La explicación y descripción del puesto (bendito), un layout de la empresa, áreas de asignación (en mi caso pintura) y horarios…

Primer gran sorpresa: Horario de producción (6:45 a 4:30), con tendencia a rolar turnos y algunos sábados trabajar… Sin embargo, el rolar turnos es para TOOODO el personal (también oficinas) y los sabados que se trabajan es debido a que se otrogan más días de descanso (puentes) a cuenta de los sábados. Aclaro no son todos los sábados gracias a Dios.

El uniforme, completamente blanco y todo, si todo, el personal usa el mismo. Nada que administrativo uno y producción otro, aquí todos usamos el mismo lo cual está bien.

Asignación de casilleros, explicación del comedor (que me toca pagar) y que la Fuerza te acompañe.

La oficina de pintura se encuentra hasta el fondo de la planta principal en un pequño bunker, llamado así ya que las señales de celular son muy debiles por no decir inexistentes, que por cierto todo aparato de radiocomunicación debe estar registrado.

La oficina es fea la verdad, gris, con 6 filas de escritorios con 6 cada una, dando un total de 36 lugares mas dos de gerentes. Me siento en el área de materiales, que da a control de calidad (sin comentarios) y tengo a mi lado al gerente de materiales.

Desde el día uno empezó el estrés debido a que obvio son muchas cosas nuevas (sobre todo vocabulario) y más que interpretación la tenia algo olvidada debido a las actividades de calidad que ya he expuesto aquí. Me toco hacer una presentación frente al presidente de la compañía (en día 1) y desde el lunes han sido muchas situaciones que enfrentar.

He salido tres días tarde por juntas, trbajando casi 12 horas (y era lo que yo le huía en el otro), pero bueno es cuestión de acostumbrarse. Hasta el día de ayer jueves, me dieron el recorrido oficial de cómo funciona el departamento y es muy interesante el proceso.

 Parte 5: Recuerdos de Japón

En un momento del primer día, al encontrarme con este nuevo ambiente, me cruzó por la mente (y escalofrío de paso) un sentimiento que tuve en mi primer día de clases en Japón…

¿En que chingados me metí?

Si… ese fue mi sentimiento también estando allá. El no dar el ancho,  el no cumplir expectativas, el realmente no demostrar el mucho o poco japonés que sé, sin embargo (y esto es algo que acabo de recordar) hay una palabra que define esto o mejor dicho lo que debo hacer, una palabra que nos dijeron a todos en el curso allá:

帰るわけにはいかない (Kaeruwakeniwaikanai)

“No puedes regresar”

El regresar o renunciar ahí si aplicaría ese sentimiento de derrota que tanto sentí en la mudanza, solo que esta vez sería real. Era mi deseo entrar en una empresa japonesa grande, se me cumplió, y ahora… a tomar el toro por los cuernos, sobre todo porque es una gran oportunidad y puedo aprender muchisimo. Se que estaré aquí un año (con aras de renovar contrato) y aunque hubo un sentimiento de contar los días… la verdad ¿que seguiría despues de ese año?, es algo que aún no se, sin embargo no debo pensar en eso, y si he de pensar no sea por deseo que se acabe si no porque debo saber que sigue, seguir aquí o en otro lado para empezar.

Regresando a los recuerdos

Olores

La oficina general huele al comedor de Japón (no pregunten por que, ni yo lo se) el aroma del tabaco de los japoneses fumando en la mañana, es el mismo que se percibía camino a mi salón de clases, después de Japón no había visto tanto japonés juntos, son alrededor de 100 aquí.  Sin embargo, ese olor a arroz tan característico allá… ya no se percibe en el aire.

También hay veces que me siento en Saitama (ciudad) debido a que como allá, el tren está cerca, es tranquilo, y bueno… la planta que le reporta esta allá está en Saitama… (¿coincidencias?), en especial en Wako (donde estaba la prepa que visité).

Si estoy en un mini eco sistema japonés y si he tenido colitis toda la semana por el nivel de estrés, pero o me aclimato o me aclichingo, es obvio que la primera opción es la única.

Esta ha sido mi primer semana en este nuevo lugar, no ha sido fácil, tampoco dificil. Soñé con gente de mi pasado del japonés, entonces algo me están queriendo decir.

Si ellos pudieron.. porque tu no.

Anuncios

2 comentarios en “Crónica de un cambio

  1. Que bien! me da mucho gusto este cambio que estas viviendo, mal por la colitis y el estrés pero es algo que deberás aprender a controlar antes de que algo explote por ahi (y luego le tengas miedo al café como yo u_u) pero bueno, un paso a la vez 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s