JP y el templo de la perdición

O lo que es lo mismo: Mi cuarto (o el de mi hermano)

Como ya habia dicho antes, cuando regresé aquí a mi país y sobre todo a mi casa y en especial mi recamara, fue darme cuenta de toooooodas las cosas en su mayoria inservibles que aun conservo/conservaba.

Me refiero a cosas con mas valor sentimental que práctico,  entiendase como: boletos del cine, tickets de ciertos lugares o restaurantes, “premios” de frituras etc etc etc. Que al final del día no son mas que: basura :s, y debido al espíritu “spring cleaning” que hay en mi casa ultimamente todo ese tipo de cosas pues van para atras.

Tambien, y debido a q debía hacer espacio para acomodar los libros que me otorgaron  dentro del curso, una parte del librero que tengo, dedicada 100% a publicaciones entorno a Star Wars, pues se fue directo a una caja. Comics, revistas, libros, trading cards etc. dejando el espacio para mi libros de texto de japonés.

Podría decirse que un hobby sustituyó a otro, pero mas bien, el hobby practico ha reclamado su lugar, y no me arrepiento de ello, ya que lo que guardé tiene también valor monetario pues no deja de ser de colección, solo que por el momento…. Genera intereses.

Por otro lado, en la recámara de mi hermano, para ser exactos, los recuerdos de una lejana niñez hicieron su aparición. ¿Y porque en su cuarto? pues cuando tuve ya mi propio cuarto, deje muchas cosas en el de el (antes dormiamos juntos) y mucho tiempo después llegó el momento de desalojar eso.

En el Templo de la perdición encontré stickers, cartas, dibujos mios (Dios como dibujaba!), y por lo tanto muchos cuadernos con los mismos. Tarjetas coleccionables, tarjetas de felicitación,  juguetitos de mcdonalds, (gol),  un gran acervo de memorabillia de las Tortugas Ninja (Graaaaan Fan que fui/soy), libros para aprender inglés, y ahora entiendo porque lo entiendo tan bien si la mayoría de las cosas estaban en inglés, etc etc etc.

La mayoría de las cosas abarcan la época comprendida de entre los 8 y los 10 años.

Al ver todo eso, al hojear los cuadernos, oler ciertas cosas, me evocaron recuerdos muy poderosos, hasta llegué a recordar cuando jugaba con todo eso, cuando lo hacía y para que lo hacía y vaya que tenía muuucha imaginación en ese entonces.

Regresando al tema de los dibujos…. dificilmente mis dibujos humanoides fueron de palitos y bolitas, tenian expresiones y cuerpos si bien de caja, ayudaban a entenderse.

Personajes, historias, dialogos, fueron saliendo de entre tantas hojas, cosas que se le podria dar una shineada, igual sólo por el puro gusto.

Siempre me ha gustado dibujar, y el ver algunos de esos dibujos me ayudó a recordar una de mis primeras pasiones,que ultimamente la he tenido abandonada

No seré el gran ilustrador, porque disto mucho de serlo, pero admito que la práctica siempre ayuda así que ahora con este re descubrimiento de pasiones, es mi deber llevarlo al siguiente nivel y ahora con tecnicas diitales…

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2 comentarios en “JP y el templo de la perdición

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